Protección solar y bronceado; ¿Incompatibles?

Protección solar y bronceado; ¿Incompatibles?

¿Son ciertas las creencias que dicen que con el uso de protección solar no nos ponemos morenos? Evidentemente NO.

Además de no ser ciertas, sería importante acabar con las mismas ya que, como bien nos dice su nombre, la protección solar tiene como principal función proteger nuestra piel de los posibles efectos adversos de las radiaciones pero nunca de evitar el tan deseado bronceado de nuestra piel.

¿Por qué nos bronceamos al tomar el sol?

El bronceado es el oscurecimiento natural de la piel estimulado por la exposición a la radiación ultravioleta, bien de la luz solar o bien de otras fuentes artificiales. El bronceado es, en realidad, un mecanismo de defensa de la piel que debido a la exposición prolongada a radiaciones activa la producción de melanina, que es la responsable del color de la piel y de protegerla de los efectos nocivos de los rayos UVA y UVB.

Cuando nos exponemos a la radiación solar, en primer lugar, la melanina es activada y oxidada por la acción de los rayos UVA. Esta melanina oxidada se distribuye a lo largo de la epidermis  formando una capa protectora y actuando como una especie de escudo frente a las radiaciones. Este proceso puede tardar sólo 5 – 10 minutos después de iniciar la exposición al sol y el bronceado obtenido desaparecerá en pocos días.

En segundo lugar, cuando la exposición solar es más prolongada (de 1 a 3 días), son los rayos UVB los que penetran y estimulan la producción de nueva melanina en nuestro organismo y, de nuevo, es distribuida por la epidermis obteniendo una mayor protección y un bronceado más duradero

Entonces, ¿por qué tengo que usar protección solar si la melanina ya me protege?

La protección ofrecida por la capa protectora de melanina no es 100% efectiva ni aguantará largas exposiciones. Además, la cantidad de melanina que somos capaces de producir determinará nuestro nivel de protección contra los rayos solares. Por ejemplo, las personas con la piel clara o los niños y bebés deben tener especial precaución porque sus niveles de melanina son bajos y están más expuestos a sufrir quemaduras por el sol. Por otra parte, las personas de piel morena tendrán una mayor protección natural frente a las radiaciones pero, aún así, deberían usar una adecuada protección para evitar las quemaduras.

Y entonces, ¿qué papel tiene la protección solar?

Los protectores solares están compuestos por unas moléculas que provocan que la cantidad de rayos UV que penetran en la piel sean los mínimos posibles. Una película de estas moléculas forma dos tipos de barreras protectoras; por una parte las que absorben la radiación mediante filtros químicos y por otra las que actúan como bloqueadores físicos y reflejan esos fotones de UV antes de que puedan ser absorbidos por nuestro organismo.

Por lo tanto, ¿cómo puedo proteger adecuadamente mi piel?

En la Farmacia Llano de Brujas contamos con un gran equipo de profesionales que le aconsejarán para elegir la protección más adecuada para su tipo de piel. No obstante, es muy importante comprender bien el significado del etiquetado, sobre todo en lo que concierne al factor de protección solar (FPS). Ese número no indica que el protector solar proteja con menor o mayor potencia, sino que determina el periodo durante el cual proporciona protección y hay que multiplicarlo por el tiempo que tarda nuestra piel en quemarse. Si contamos que, de media, ese lapso es de 10 minutos, entonces, una crema de FPS 30 nos protegería a lo largo de 300 minutos, es decir 5 horas. 

Pero, ¿realmente estaremos protegidos durante 5 horas? No es así al cien por cien, ya que este cálculo hay que estimarlo a la baja porque hay múltiples factores que disminuyen su efectividad. No es lo mismo tomar el sol en Rusia que en el Punta Cana, por ejemplo, ni hacerlo a las 10:00 que a las 15:00. Además, la eficacia de la pantalla protectora disminuye si sudamos o nos bañamos. Para ello hoy en día las etiquetas señalan si la crema es resistente al agua. No obstante, al salir  del agua, hay que darse crema de nuevo.

Por lo tanto, partiendo de la base de que ningún protector solar ofrece una protección total y que las cantidades de radiaciones necesarias para broncear nuestra piel son mínimas es importantísimo que nos protejamos adecuadamente si queremos evitar las quemaduras y los efectos adversos que a largo plazo provoca la radiación solar en nuestra piel y organismo.

¡SALUDos!

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2019-07-10T18:09:53+02:00

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