Patología gastroesofágica en pediatría: Ranitidina y Omperazol

Patología gastroesofágica en pediatría

Una de las patologías gastroesofágicas más frecuentes en pediatría, y que más necesita a día de hoy de la formulación magistral, es la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Qué es el reflujo gastroesofágico?

Esta patología supone el paso retrógrado sin esfuerzo del contenido gástrico al esófago e incluso la boca, especialmente después de las comidas.

En condiciones normales, el contenido gástrico o intestinal no vuelve al esófago, ya que existe un esfínter esofágico inferior que actúa como una válvula e impide el paso del alimento. Cuando esta barrera muscular se altera o relaja inadecuadamente, el contenido gástrico pasa al esófago, irritando la mucosa y produciendo diferentes síntomas y/o complicaciones.

El reflujo gastroesofágico en pediatría

La eficacia de este sistema antirreflujo está limitada en recién nacidos y lactantes pequeños, ya que la barrera anatómica antirreflujo, la peristalsis esofágica, la competencia del EEI y la anatomía del esófago intraabdominal, entre otras, maduran con la edad. Por lo tanto, este trastorno tiende a la curación y a una evolución favorable en la mayoría de los casos.

No obstante, hay que diferenciar dos situaciones; por un lado, los niños que regurgitan con frecuencia pero que llevan una adecuada ganancia ponderal de peso y no tienen síntomas de complicaciones y, por otro lado, los niños con regurgitaciones que además tienen una curva de peso estacionaria o descendente y/o otros síntomas de complicaciones causadas por el reflujo.

Teniendo en cuenta estas dos situaciones, el médico decidirá si es necesario un tratamiento y, en caso afirmativo, cual sería el más apropiado.

Medicación individualizada

Como podemos observar en la siguiente tabla, actualmente, tenemos dos opciones principales para el tratamiento individualizado del reflujo gastroesofágico en pediatría.

Bloqueantes de los receptores H2 de la histamina Inhibidores de la Bomba de Protones
Ranitidina

Famotidina

Cimetidina

Nizatidina

Omeprazol

Lansoprazol

Pantoprazol

Esomeprazol

De los bloqueantes de los receptores H2 de la histamina, el más utilizado es la Ranitidina y, en cambio, dentro de los inhibidores de la bomba de protones el más utilizado es el Omeprazol.

Ranitidina

Habitualmente supone la primera línea farmacoterapéutica en la patología del reflujo gastroesofágico en pediatría, a pesar de ser menos eficaz que los inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol.

La Ranitidina actúa disminuyendo la secreción ácida, inhibiendo los receptores de la histamina de las células parietales gástricas. Su función no es reducir el número de episodios de reflujo gastroesofágico sino neutralizar la acidez del material refluido.

Omeprazol

Los inhibidores de la bomba de protones disminuyen la secreción de ácido por medio de la inhibición de la bomba sodio potasio (Na-K-ATPasa), además de inhibir, de forma secundaria, la acción de la gastrina, de la histamina y de los agentes muscarínicos.

Para su mayor actividad se recomienda administrar media hora antes de las comidas, haciendo coincidir así, los niveles plasmáticos máximos con la ingesta de alimentos.

Por último, recordaros que en próximas publicaciones hablaremos más a fondo del tratamiento de esta patología.

¡SALUDos!

AUTORES

Joan Martinez Martinez

Farmacéutico Responsable del Departamento de Galénica y Farmacotecnia

Joan Martínez

HORARIO

Lunes a Viernes 9:15 – 20:30
Sábados 10:00 – 13:30

968 81 06 16

C/ Mayor 41, Llano de Brujas – 30161 Murcia

SECCIONES

Especialistas en Formulación Magistral

Alta en formulacion a terceros
2019-01-20T00:41:47+00:00

Deja tu comentario